Conde de Benalúa y la Federación de hostelería y Turismo de Granada han firmado un acuerdo para promover la correcta conservación del AOVE en la restauración granadina facilitándoles los medios para su correcta conservación a temperatura constante de 15ºC.
Mantener el aceite conservado en temperaturas bajas, hace que se mantenga mejor la calidad fisicoquímica, se preserven los antioxidantes, reduce la oxidación y mejora el perfil sensorial. Conclusión: aumenta la vida con calidad del aceite
El calor es el enemigo silencioso de tu Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE). Tradicionalmente, hemos aprendido a proteger el vino de las altas temperaturas, controlando cada grado en cavas y vinotecas para preservar su finura. Sin embargo, el aceite de oliva, el otro gran tesoro de nuestra gastronomía suele acabar olvidado en cualquier lugar de la cocina, sufriendo los rigores de altas temperaturas.
En Conde de Benalúa hemos decidido dar el paso definitivo para tratar al aceite con el mismo respeto que merece este producto bueno y saludable. Lo conservamos en frío desde que se produce para que te llegue con la mejor calidad. Por ello queremos que tú también lo puedas cuidar en tu casa con el mismo mimo que nosotros le ponemos al producirlo y envasarlo.
El método Conde de Benalúa con el sello Oleo-Fresh es el primer ecosistema integral que traslada el secreto mejor guardado de las almazaras a tu hogar o restaurante: la conservación en frío para prolongar sus cualidades tanto de sabor como de beneficios para la salud el máximo posible de tiempo.

¿Qué es el método Conde de Benalúa?
Es la revolución en el cuidado del AOVE. El primer ecosistema integral que traslada el secreto mejor guardado de las almazaras a tu hogar: la conservación en frío.
Es un protocolo de excelencia que mantiene nuestro AOVE Conde de Benalúa a una temperatura constante de 15 °C mediante refrigeradores específicos. No es solo enfriar el aceite; es detener el tiempo para que, cada vez que abras una botella, experimentes el mismo aroma, frescura y vitalidad que el día de su cosecha.
Es el paso definitivo para tratar al aceite con el mismo respeto que tratamos al vino.

De nuestra almazara a tu mesa: un compromiso compartido
En Conde de Benalúa mimamos el producto bajo una temperatura controlada en nuestras instalaciones, pero para que el ciclo de excelencia sea completo, tienes que cuidarlo tú en tu casa igual de bien.
Este verano, refresca tu AOVE igual que lo haces con tu vino. Pásate al frío. Pásate al método Conde de Benalúa. Esta revolución está pensada para transformar la experiencia en dos ámbitos clave:
Para el Cliente Final (Hogar): No permitas que el calor de la cocina estropee un AOVE. Ya utilices formatos de consumo diario o los selectos formatos de cristal y lata, mantenerlos bien refrigerados marcará la diferencia. Al servirlo en tus tostadas o ensaladas, notarás la explosión de matices originales intactos.
Un compromiso con la excelencia gastronómica de Granada
La apuesta por la conservación en frío del AOVE no se queda solo en el ámbito doméstico. En línea con nuestra vocación de impulsar la cultura del aceite de oliva virgen extra de calidad, en Conde de Benalúa hemos alcanzado un acuerdo de colaboración con la Federación Provincial de Empresas de Hostelería y Turismo de Granada para promover la correcta conservación del AOVE en la restauración granadina.
Para el Sector Hostelería: En la alta cocina, la excelencia reside en los detalles. Servir a tus clientes un aceite de oliva virgen extra en su envase óptimamente refrigerado eleva instantáneamente la categoría de tu restaurante. Proteges tu inversión frente al calor de los fogones y garantizas una experiencia gourmet constante y sin enranciamientos.
A través de esta iniciativa, trabajaremos para posicionar la conservación en frío como un nuevo estándar de calidad en la buena gastronomía, facilitando a los establecimientos la instalación de refrigeradores específicos que permitan mantener el aceite en condiciones óptimas durante más tiempo.
El objetivo es sencillo: que el AOVE que llega a la mesa del comensal conserve intactos sus aromas, sabores, antioxidantes y propiedades saludables, exactamente igual que sale de la almazara. Porque si la restauración cuida la temperatura del vino para ofrecer la mejor experiencia posible, también ha llegado el momento de cuidar la temperatura del aceite de oliva virgen extra.
Granada, una de las grandes referencias gastronómicas de Andalucía, puede convertirse así en un ejemplo de buenas prácticas en la conservación del AOVE, poniendo en valor uno de los productos más emblemáticos de nuestra tierra y elevando la experiencia gastronómica tanto para residentes como para visitantes.
El material sí importa: Máxima protección combinada con frío
Para que un aceite de oliva virgen extra perdure el máximo tiempo posible con todas sus propiedades intactas, el material del envase es un factor fundamental. El uso de envases de cristal oscuro y lata es la máxima expresión de cuidado, ya que actúan como una barrera infranqueable contra la luz y el oxígeno, los otros dos grandes enemigos del aceite.
Sin embargo, el blindaje no está completo sin el factor definitivo: la temperatura. Mientras que los envases de plástico son para un producto más básico como un aceite refinado, el cristal y la lata, combinados con una buena refrigeración bajo el método Conde de Benalúa, crean el escudo perfecto. Es la única manera de garantizar que los polifenoles, los antioxidantes naturales y el frutado original se preserven intactos a lo largo de más tiempo.



