El AOVE de Granada se viste de gala para impulsar la Capitalidad Cultural 2031
La cultura granadina también se saborea en la mesa. La cooperativa Conde de Benalúa se ha aliado con el Ayuntamiento de Granada para volcarse de lleno en la candidatura de la ciudad a Capital Europea de la Cultura 2031. Y lo hace desde la cercanía y el pulso diario de la calle: llevando el proyecto a los bares y restaurantes a través de un icono indispensable de nuestra identidad gastronómica, el aceite de oliva virgen extra.
Para lograrlo, han diseñado una edición especial de su formato de 125 ml de AOVE Benalúa serigrafiado con la imagen de Granada 2031. La idea busca que la ilusión por esta candidatura no se quede únicamente en despachos o grandes galas institucionales, sino que esté presente donde los granadinos y quienes nos visitan celebran la vida cada día: alrededor de una buena mesa.

Esta alianza encaja de lleno con el espíritu del lema de la candidatura, «Granada, tierra que inspira, conocimiento que transforma», que busca que la cultura sirva como motor para el desarrollo sostenible, el turismo consciente y el empuje de la economía local.
“La mejor manera de representar a Granada es hacerlo que a través de nuestros productos y de nuestra gastronomía, que es también cultura. Estamos en una recta final en la que es fundamental seguir sumando apoyos, así que quiero agradecer a Conde de Benalúa que dé este paso y que nos ayude a llevar Granada 2031 todavía más lejos.”
Una historia ligada a la tierra desde 1954
La relación de Conde de Benalúa con la ciudad viene de lejos y está grabada en su propio nombre. La cooperativa rinde homenaje al Conde de Benalúa y Duque de San Pedro de Galatino, figura clave en el desarrollo moderno de Granada e impulsor de proyectos históricos como el célebre Hotel Alhambra Palace.
Lo que en 1954 comenzó como la aventura compartida de 24 agricultores de la zona, se ha convertido hoy en una gran familia de casi 2.000 socios. Una evolución que ha sabido crecer sin perder las raíces, combinando el apego al olivar tradicional con un firme compromiso por la innovación.
Innovación en la mesa: proteger la calidad a 15 ºC
Esta botella especial no solo paseará la marca Granada 2031 por la hostelería; también aprovechará el escaparate para concienciar sobre un aspecto clave que a menudo olvidamos: no basta con elaborar un virgen extra excepcional, hay que saber cuidarlo hasta el momento de servirlo.
El calor es uno de los grandes enemigos del aceite. Por eso, Conde de Benalúa abandera un proyecto pionero para promover una nueva cultura de conservación basada en el control de la temperatura, mediante refrigeradores específicos que mantienen el AOVE a unos constantes 15 ºC.
Conde de Benalúa a través de su acuerdo con la Federación Provincial de Empresas de Hostelería y Turismo de Granada, la botellita de 125 ml se convierte en el formato idóneo para que esa máxima calidad llegue impecable a la mesa del cliente.
Así, tradición e innovación vuelven a darse la mano: la tradición de un paisaje y un cultivo milenarios junto a la tecnología necesaria para mimar el producto hasta la última gota.
“No podíamos dejar de apoyar la candidatura de Granada a la Capitalidad Europea de la Cultura 2031, ya que representamos marcas que llevan la cultura del aceite de calidad hasta su último término, cuidando el producto desde la producción y el envase hasta su conservación a temperatura constante, evitando su degradación. Muy importante es también esta cultura del aceite en su uso en la hostelería, cuidando el producto como ya se hace, por ejemplo, con el vino”
En definitiva, Conde de Benalúa se suma al sueño de Granada 2031 aportando lo que mejor sabe hacer: un aceite de oliva virgen extra de la mejor calidad. Una forma sincera de recordar que la cultura de esta tierra no solo se admira en los monumentos, sino que también se cultiva, se protege y se comparte en cada bocado.


